Un análisis profundo de la carga cognitiva y los tiempos de reacción para rediseñar interfaces críticas en entornos industriales de alta exigencia.
Operarios reportaban fatiga mental y errores ocasionales durante turnos prolongados en grúas de torre. El cliente necesitaba identificar los puntos de fricción en el panel de control para reducir la carga cognitiva y mejorar la precisión operativa.
Aplicamos una metodología de ergonomía cognitiva, combinando sesiones de eye-tracking en simuladores con entrevistas contextuales. Nos centramos en el flujo de información visual y la disposición espacial de los mandos, evitando la saturación perceptiva.
Diseñamos un prototipo de interfaz con agrupación zonal por función, utilizando códigos de color de bajo impacto y jerarquías visuales claras. Los elementos de control críticos fueron reubicados siguiendo mapas de calor ocular para minimizar el tiempo de búsqueda.
El proyecto entregó un conjunto de directrices de diseño validadas y un prototipo funcional.
Las pruebas post-implementación mostraron una disminución del 40% en las métricas de esfuerzo mental subjetivo (NASA-TLX).
Los operarios experimentados redujeron su tiempo de respuesta a alertas críticas en un promedio de 0.8 segundos.
El entregable incluyó mapas de seguimiento ocular comparativos, un informe de análisis heurístico y las especificaciones de diseño del nuevo panel.